Su coherencia ética, su llamada a la regeneración y a la esperanza de un mundo más justo, son los rasgos fundamentales de su trayectoria vital.
Hoy se conmemoraba en el Congreso de los Diputados el aniversario de los cien años de la entrada como el primer diputado, en 1910, del fundador del Grupo Parlamentario Socialista.
Alfonso Guerra, ex vicepresidente del Gobierno, en su discurso destacó que con "Pablo Iglesias entró en el Hemiciclo la voz del pueblo llano y de los desheredados", "la radical rebeldía frente a las injusticias" y "la austeridad que demostró en su propia vida".
Después de una infancia rodeado de dificultades, en un entorno de dureza y de pobreza muy propio de la clase trabajadora de aquellos años, y que forjaron su carácter reivindicativo y luchador. Y que como persona comprometida consigo mismo, con los ideales y con los principios socialistas, llevó a todos los ámbitos, con afán de superación para formarse y de resistencia ante las adversidades que le acompañaron hasta el final de sus días.
En 1905 fue elegido por primera vez Concejal del Ayuntamiento de Madrid y en junio de 1910 fue elegido primer diputado socialista que entra en el Parlamento español.
Hoy Alfonso Guerra ha dicho unas palabras que son válidas para todos los socialistas y todas las socialistas, de ayer, de hoy y del futuro, "lo que da coherencia al socialismo son los valores que lo sustentan, no las tácticas o las estrategias".
En una época diferente, con una coyuntura diferente, con una sociedad diferente, lo que nos da fuerza y credibilidad a nuestra forma de pensar y de actuar en democracia, son nuestros valores, tan válidos ayer como hoy, el sentido de la justicia, la defensa de la libertad y la voluntad de solidaridad, porque "sino vivimos como pensamos, acabaremos pensando como vivimos".
Porque todavía quedan cosas por hacer, y metas que conseguir, tenemos el pensamiento, el convencimiento y el espíritu para trabajar por una sociedad con mayor igualdad de oportunidades, por una Europa más cohexionada socialmente y colaborar con otros pueblos y ayudarlos a prosperar.
Por Dolores Sánchez Monclova


8 comentarios:
Por la tarde Felipe González quiso así dejar claro que, en época de vacas flacas, se siente “próximo y disponible”; y que no va a “renunciar, porque no puedo o no sé, a decir lo que pienso”. González centró su discurso en la actual crisis económica, pidió una reformar el sistema financiero y llamó a Bruselas a impulsar la salida de la recesión. “Tenemos que tener un propósito claro y movilizarnos”.
En tanto, el presidente del Gobierno agradeció el apoyo a González en los momentos “más difíciles” y dejó claro que los socialistas van a ser responsables para superar la crisis y alentar el crecimiento económico.
Entiendo que lo que ha sugerido Alfonso Guerra es que tiene que haber un giro a la izquierda.
Sí hay que escuchar a los militantes, en los buenos tiempos está todo el mundo, pero cuando vienen duros solamente permanecen los verdaderos luchadores e idealistas.
Malos tiempos para la lírica,como decía el cantante.
Ayer Felipe Gonzalez dio un mensaje muy claro: militancia pura y dura. Hay que trabajar. Y cobrar en razón a lo trabajado, esto también es válido para los que figuran por figurar, pero no hacen nada de provecho.
Si PABLO IGLESIAS levantase la cabeza, viendo lo que hacen, o mejor lo que no hacen en el Partido, pues la volvería a agachar. Pero no porque se tomen nuevas medidas en la reforma laboral, que garantice un trabajo más estable de cara al futuro, ya que los tiempos son diferentes a los que él vivió, en los que la vida diaria de un trabajador era muy dura. La verguenza la tendría al ver como actúan algunos que se dicen socialistas, que sólo buscan una oportunidad para ganar fama y dinero, mucho, mucho.
Es el momento de que haya más debate en los partidos.
Un giro a la izquierda en el Partido, se entiende.
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