17 julio 2007

23.Ayudas ¿a la infancia?

Deducción o prestación no contributiva por nacimiento o adopción.

A partir de ayer se pueden comunicar los datos que darán lugar al cobro de 2.500 euros por el nacimiento o adopción de hijos.

El Consejo de Ministros aprobó el viernes día 13 de julio el anteproyecto de Ley de pago único por nacimiento o adopción. Se remite para su tramitación en calidad de proyecto de ley por el Congreso de los Diputados en primera instancia, y sin conocer de antemano si se aprobará y en que términos por el legislador. La Agencia Tributaria y la Seguridad Social inician acciones administrativas a efectos de comunicaciones, una vez más, -dichosa desidia administrativa-, a instancia de parte. ¿Para qué el principio de coordinación administrativa consagrado en la Constitución Española de 1978 y, el servicio con objetividad a los intereses generales? ¿Es un manto político para ensalzar los logros y extensión de mejoras sociales por parte de un gobierno en la práctica en funciones? Si non é vero é ben trovato.

Sin entrar en disquisiciones sobre la discriminación de las familias de los nacimientos o adopciones pre - 3 de julio, que se da; el debate de fondo reside en postular si por la única consideración de encuadrarse en el colectivo infantil de España se debe tener derecho a una prestación general para subvenir a las necesidades y dispendio vitales en esa etapa. Esa sería política social para la infancia. Tal cual se da para otros colectivos: prestaciones no contributivas, salarios o rentas de integración social, subsidios asistenciales para personas desempleadas, subsidios de integración social de discapacitados, etcétera.

Sin olvidarse de servicios y otras prestaciones sociales para la infancia, verbigracia personal cuidador, centros de guarda y educación, gratuidad de medicamentos, vacunas y suplementos y, otros elementos farmacéuticos, (un especializado colectivo profesional del área se salud injustamente ignorado, y asimilado a dependientes, dicho sea con el mayor de los respetos), y reducción de la fiscalidad en productos infantiles: pañales, bálsamos, chupetes, etc.

No olvidemos que somos, o dicen que somos, la octava economía del mundo, por delante de Canadá en PIB. Que nos vanagloriamos de alcanzar el 100 % de la renta media de la Unión Europea. Se nos olvida que en prestaciones sociales nos quedamos por debajo de los 2/3 de su media.

Toda España estaría de acuerdo en que nuestra infancia se lo merece. Pero cuando está en esa etapa infantil, que no es eterna, y que no puede esperar décadas para recibir, como colectivo más vulnerable, la ayuda y atención social que precisa y para la que hay dotación y margen presupuestario sobrado. Es de justicia. Ayudemos a la infancia para ayudarnos.

Leamos más a teóricos del bienestar, y menos a consejeros de la gran banca. Esos ya se autoayudan, la infancia no puede.

Por Jaime Tornero

1 comentario:

jaime dijo...

Conciliación versus discriminación.

Los poderes públicos no llegan a subvenir las necesidades y pañiar las carencias en materia de protección social a la infancia en cuanto recursos públicos en un horizonte de medio plazo, habida cuenta el diferencial en gasto social con los países más avanzados en protección social. Pero si pueden intervenir en el ámbito laboral habida cuenta el superávir recaudatorio que permitiría un efecto multiplicador del empleo.
Supongamos la medida alemana del Kindergeld, o se cobra manteniendo la carencia al sistema de seguridad social cuidando de la propia descendencia, o se trabaja a tiempo parcial percibiendo una prestación social sustitutoria o complementaria al salario dejado de percibir, realizando así las funciones de cuidado y atención de la prole. Cualquier progenitor, mujer u hombre.

Su puesto de trabajo total o parcial sería amorizado con una nueva contratación y cotización.

Nada nuevo bajo el sol, si se aplica.

¿ Puede ser la hoja de ruta en protección a la infancia del Nuevo Socialismo encarnado por ZP ? Retomaría entonces lo más granado y sagrado de las tradiciones socialdemócratas del centro y norte europeos. Así naciero los modernos sistemas de seguridad social públicas, actuar en situaciones de disminución de ingresos o aumento de lso gastos, por cualesquiera contingencias.

¿ Surgirá una Democracia Cristiana en este país heredera de la preocupación social avalada por la iglesia católica con la aprobación de la encíclica Rerum Novarum ? Recuérdese la preocupación por la protección social del español Calvo Sotelo en la década de los treinta del siglo pasado. Siempre será positivo. Y el carácter tuitivo de las políticas de bienestar social siempre tienen reflejo, favorable, en las relaciones laborales. Rememórense la década prodigiosa de los 80 y sus avances.