01 agosto 2008

35. Haciendo camino al andar

La inserción social plena de los colectivos de personas en situación de riesgo, exlusión y desventaja social, por origen, nacimiento, ambiente o circunstancias vitales es plena cuando se posibilita el acceso al trabajo o a ocupaciones que permitan el desarrollo y desenvolvimiento completo de las capacidades y aptitudes personales.

Un empresario del sector de la construcción ya fallecido, con abierta mentalidad social y progresista, me explicaba hace más de una década atrás, que todo las personas que habían trabajado con él estaban capacitadas para alguna función en un entorno de trabajo conjunto,
incluso facilitándoles y simplificándoles las tareas al resto del equipo; o limpiar herramientas, o pedido de material, o gestión del refrigerio para el descanso. Y por ello todos merecían la oportunidad de demostrar que son válidos, y tan valiosos como los demás.

Viene a colación, la disertación anterior, del Convenio - Programa de Promoción del Acceso al Empleo de colectivos desfavorecidos socialmente, implementado por la Consellería de Traballo de la Xunta de Galicia y financiado por la misma, a través de Empresas de Inserción Laboral.

Se está demostrando que los gobernantes con ideas y ganas van abriendo sendas de progresos y solidaridad, y haciendo camino al andar, pergeñando una ruta jalonada de medidas sociales entrelazadas. Quizá se pueda retornar en poco tiempo a aquel bienio dorado 1987/89 en la
Autonomía de Galicia en la que caminando juntas, en un ambiente de nítidas sinergias, las Consellerías de Traballo e Benestar Social, con un equipo sólido y técnico de Secretario Xeral, Directores Xerais y Delegados Provinciais capitaneado por el Conselleiro Sr. Martínez Losada se consiguieron homologar los sistemas de relaciones laborales, economía social y servicios sociales con los más avanzados del Estado español, tales como, Catalunya y Euskadi.

Pronto se verá también homogeneizado el sistema laboral autonómico con la petición formal de las competencias plenas en materia de Inspección de Trabajo y Seguridad Social, al igual que la comunidad autónoma catalana, por pura lógica de funcionamiento administrativo, coordinación, eficacia y operatividad. Incluso de formación y actuación homologables, tan necesarias.

Por Jaime Tornero

4 comentarios:

Anónimo dijo...

La Inspección de Trabajo dependiendo de las autonomías, es una buena cosa. Los catalanes saben lo que hacen, no tardarán en pasar en todas las comunidades es lo justo, ahora mismo por más que lo intentan no funcionan, sin contar con el papel de freno que en muchas ocasiones hacen. Tienen demasiado creído que son una élite y no es así, al margen del corporativismo, no son gran cosa, incluso en su gran mayoría tienen muy poca preparación y mucha prepotencia. Les vendrá bien ser más humildes y empezar a funcionar

Anónimo dijo...

Hay que pensar también que en España es necesario que la inspección tenga competencias en todo el estado, la Constitución se reserva a nivel central materias de seguridad social y otros que deben hacerse al margen de las autonomías

Anónimo dijo...

Los subinspectores son la solución.

Anónimo dijo...

Si alguien quiere hacer la prueba que se desplace a una inspeccion de trabajo y haga unas cuantas preguntas técnicas, despues que presente la denuncia sobre esa misma materia que ha consultado y vera el resultado. Lo que hay que hacer es ir varios y ponerle la pila, decirle a las claras lo que sucede y cuando alguien lo dude someterle a presencia de quien haga falta. Unos no tienen preparación y otros tienen mucha cara. Que pasen a depender de las autonomías es lo que tiene que ser y que trabajen inspeccionando, la autoridad laboral es la que debe hacer uso del resultado de las inspecciones. Alguien comenta por ahí que tienen el estilo franquista, empiezo a no dudarlo. Los socialistas en estos campos,nada, no han hecho nada. Barrionuevo era inspector de trabajo