23 febrero 2009

68.Touriño, la oportunidad

Ahora se han puesto las pilas en el PSOE y lo han hecho con grandeza.

El Ministro de Justicia da un paso honorable y dimite. Los problemas personales no pueden causar daño a la política que un partido pretende instaurar y ello trae consigo que a veces, en tiempos electorales, no se sabe si es mejor callarse y esperar a que pasen las elecciones o, por el contrario, hacer las cosas dando la cara.

La actitud del dimisionario Bermejo, es un bien para su partido político.

En Galicia podría suponer una bocanada de aire fresco para el candidato Emilio Pérez Touriño y un nuevo varapalo para Alberto Núñez Feijoo, quien por más que ha dado la cara dignamente, no puede esconder el tipo, políticamente hablando, por más tiempo, ante las actuaciones de sus compañeros de filas en España y de integrantes de sus propias listas en Galicia, concretamente en la provincia que más votos le ha venido aportando históricamente a su formación, Ourense.

Los gallegos se preguntan: ¿Si gana Feijoo, que garantías nos ofrece su formación política, dadas las circunstancias, cuando hemos visto que desde su partido se piden ceses, pero no actúan ante sus propias miserias?; ¿qué respaldo le ofrece el actual Partido Popular a su candidato a Presidente de la Xunta?.

Se habla de una inminente caída de Mariano Rajoy, quién está siendo succionado por el agujero negro de la corruptela. El muy posible descabezamiento del partido popular, con posteridad a las elecciones, no es una buena garantía.

Feijoo, inició su campaña afirmando que las elecciones gallegas eran el punto de partida para alcanzar el Gobierno de España.

Son muchos los tropezones, son muchas las veces que los líderes populares dicen poner la mano en el fuego por sus compañeros y acto seguido, cual una paradoja terca y oscura, resulta ser que se la queman. Pasó con Esperanza Aguirre que se ha quemado sus manos y tuvo que destituir a Lopez Viejo; volvió a pasar con Carlos Fabra en Valencia que puso su mano en el fuego por Francisco Camps.

Núñez Feijoo, dice ahora: "pongo la mano en el fuego por las personas que me parecen honestas y, sin duda, Camps y Aguirre sí me lo parecen".

Cuando se pretende llegar a decidir durante cuatro años los destinos de los gallegos, desde una alternativa de partido que se presenta como un todo para España, no es suficiente con apoyar a quienes les parecen honrados. Es necesario que tanto el partido como quienes lo componen den la talla a la hora de dar respuestas contundentes; hay que ser humildes. Los ciudadanos no pueden permitirse el lujo de estar en unas manos que corren el riesgo de ser quemadas por un fuego incontrolado.

Quizás, estos días más que nunca impere aquello de "virgencita, virgencita; ¡déjame como estaba!". El proyecto de los socialistas para Galicia, sabemos que está en marcha; el partido está dando muestras de firmeza y orden. Se reconocen los errores a cara descubierta, incluso bajo firma, se están tratando de cortar por lo sano, los incumplimientos de quienes vienen contrariando las buenas maneras del Presidente Zapatero, se puede dar fe de ello, el Subdelegado de Gobierno en Pontevedra, trascribe reconocimiento puntual de irregularidades en materia de salud laboral en Correos, librado por el recientemente nombrado Sixto Heredia, actual presidente de la gigantesca sociedad estatal que se ha encontrado con ello, junto a otras ilegalidades tales como la firma de documentos por personas que no han recibido poder Notarial.

Feijoo, como presidente, no gestionó bien Correos y Telégrafos.

Hace escasas semanas, el Vicesecretario General de los socialistas gallegos, Ricardo Varela, en calidad de Conselleiro de Traballo, daba una buena solución a la problemática de los trabajadores despedidos de la antigua Valeo.

Hay motivos para pensar que la gente estaría en buenas manos, optando por renovar la opción progresista, optando por salir a votar, optando por comprometerse a ser muy críticos a partir del próximo día 2 de marzo, optando por ser ciudadanos.

Las cosas están difíciles, Touriño tiene ahora, ¡por fin!, la oportunidad de hacer Galicia.

Salvo mejor parecer

Baldo

10 comentarios:

Fernando Lorenzo dijo...

No estaría mal, ya que el Pisuerga pasa por Valladolid, hacer algún cambio ministerial. Me refiero en el tal renombrado Ministerio de Fomento, dirigido por la ministra Magdalena Álvarez. Aqui también aparecen IRREGULARIDADES, denunciadas hasta la saciedad, y de momento, NADIE toma cartas en el asunto, ¿hasta cuándo?

Antía Pérez dijo...

Ahora les toca a los sres. del PP que sean honestos de verdad y hagan dimitir o cesen fulminantemente a los que han infringido las leyes o hayan cometido ilegalidades.Es tiempo de que en política se trabaje con limpieza,transparencia y honestidad.Se está nombrando al Presidente Obama,sin que,en la práctica,estén actuando como él.

Luis dijo...

Si en Correos empiezan a reconocer que no cumplieron algunas cosas, es una noticia buena. Las cosas pueden ir a mejor.

Amparo dijo...

Es muy posible que tengas razón, la derecha ya no sirve ni a Galicia que ya es decir.

Andrés dijo...

Ya que sentaron el precedente de la dimisión ¿por qué no siguen limpiando?

Julia dijo...

Los socialistas no han tenido capacidad para arreglar la justicia, tampoco lo hicieron otros antes.

No hay razón para no poner medios y programas informáticos en los juzgados y tribunales. Hay quien piensa que una modernización de la justicia debe traer consigo el acercamiento de los ciudadanos, que puedan comparecer personalmente para entregar un documento igual que se hace en cualquier lugar de la administración. Los únicos que tienen interés en que eso no se modernice puede que sean los PROCURADORES DE LOS TRIBUNALES que hacen de intermediarios para llevar un papel que puede llevar el interesado o su abogado o un graduado social que en los juzgados de lo social te lo llevan todo y te representan en el juicio; eso es lo que hay que hacer. Los intermediarios son los que estropean el sistema, debemos evitarlos, el Gobierno debe hacerlo y no tener miedo de los poderes que no son tales.

Los jueces no pueden pagar el pato

Jose dijo...

Estos días, tomando un café, con unos representantes sindicales, me hablaban de un cierto temor, a los cambios que se estaban a producir en CORREOS S.A.E.
Veo que es algo necesario que se produzca, les comentaba, ya que la situación en la actualidad se está haciendo insostenible.Yo no sé porque les temen a los cambios, en el organigrama de la empresa, al no ser, que se les descubra el trato de favor, entre dirección y sindicatos más representativos, que ha habido. Veamos con el tiempo, que es lo que hay detrás.

Javier dijo...

Estoy de acuerdo con Jose y además creo que el mirar para otro lado por parte de los sindicatos traerá malas consecuencias. Los cambios sin duda van a suponer que se comprueben muchas cosas, muchas que ya se conocen y otras que nos quedan ahora por ver, porque tienen que saberse, la empresa no tiene otra salida que poner todo a funcionar de manera normal, no puede retrasarse en nada. Hay gente que ha hecho cosas que ahora lo van a pasar mal, en cualquier sitio que estén, incluso de los sindicatos. Siempre es así

Juan dijo...

Tienen una buena en el Partido Popular.

La gente debe medirse antes de caer otra vez en manos de quienes no saben gestionar. El chapapote, Correos, Autopista del Atlántico, Guerra de IRAQ, Espionaje, Números uno en Orense y La Coruña, el propio Feijoo que no dice nada y quiere hacernos ver que no se lleva con Rajoy.

Rajoy se irá pronto

Matilde dijo...

Tienes razón Julia, una modernización de la Justicia sería dotar de más medios a los Juzgados,tanto de personal más cualificado, porque se nota mucha deficiencia en cuanto a conocimientos como a modernización informática.Pero también seía muy importante primar la economia procesal,me explico,la figura de los Procuradores es obsoleta en estos tiempos, encarecen los procedimientos considerablemente, perjudicando en consecuencia a los ciudadanos usuarios de los medios judiciales para resolver los conflictos y litigios, cuando perfectamente puede el mismo personarse en el Juzgado representarse, o su propio abogado.La figura del procurador como simple representante tanto fuera como en el estrado o simple mensajero que presenta en registro la demanda, frente a los honorarios que percibe por ello, me parece un exceso, y merma los derechos del ciudadano a una justicia menos burocrática, más ágil e incluso menos costosa, cuando él se representa a si mismo y su abogado es quien le defiende en todo el tiempo que dure el procedimiento.