24 mayo 2009

88. Europa es el presente, ¡no volverá el pasado!

El tándem no se limita a votar Zapatero o Rajoy, aquí se suben otros a empujar de los pedales.

Hemos estado confusos, las circunstancias nos hicieron ver luz en donde tan sólo hay humo. Mentiras, presiones, exigencias democráticas al gobierno, frente a prácticas sucias, desigualdad y engaño en su ámbito interno.

Ver a un partido político cerrando, absurdamente, filas en torno a ciertos personajes que están imputados, al tiempo que se desentienden de otros de sus militantes con menor responsabilidad, resulta frustrante. Asistir al ensalzamiento de un imputado como arma defensiva, en lugar de esperar a que decidan los tribunales, es temerario.

Tras el fracaso del modelo capitalista al uso, hace falta un giro en las maneras, una nueva forma de ver la vida desde Europa, rodeados de muchas culturas y de distintas formas de ver las cosas.

Aznar, en su ánimo de despreciar todo lo presente, es traicionado por sus propias palabras; viene ahora a reconocer que su falta de humildad no le dejó ver la que irradiaba Felipe González, asume que se hicieron las cosas muy bien durante 30 años. José María Aznar dio la espalda a la Unión Europea, su pretensión de aparecer como algo necesario para el pensamiento político, resulta sea todo lo contrario, no ha dejado que fueran las circunstancias las que le dieran un papel concreto, con lo que se ha convertido más en una pieza anticuada, encasillada en un modelo trizado, encabezado por Bush, incluso más propia de revista del corazón que de la intelectualidad política que ansía ocupar. La sombra del ex-presidente, es la imagen del Partido Popular, representativa del modelo en crisis.

Felipe González, es un hombre europeo integrante de los quehaceres de la Unión Europea. Lo que realmente nos hace falta ahora, es la grandeza de la discusión interna, la crítica constructiva dentro de la propia organización, donde no es necesario medir siempre las palabras para que coincidan con las del partido, donde la disciplina emana de los ideales y del sentimiento, de la visión conjunta de solucionar problemas globales, sin desigualdades.

¿Qué pueden ofrecernos quienes ejercen la desigualdad en sus propias filas?

Europa deberá afrontar un cambio radical hacia los tiempos de la solidaridad real, tiempos en los que no tienen cabida avaros y usureros.

El electorado español ha de ser consciente de que en las instituciones europeas se deciden muchas de las cuestiones que afectan a nuestra vida diaria, desde las normas de alimentación, hasta las pautas para el establecimiento de la jornada laboral. Los españoles habremos de ser conscientes de a quienes votamos como representantes en el Parlamento europeo, en las instituciones que serán interlocutoras de nuestros intereses ante el mundo.

Está bien echar del gobierno a quién ha hecho una labor funesta, pero hay que pensar muy bien cuantas manos queremos que se levanten para defender nuestros criterios cuando se someta a votación una directiva o una decisión que afecta a la vida propia y de los nuestros.

Para muestra miren todos a Galicia, vean como la derecha en escasos días, en plena luna de miel, ha instalado la desilusión, el desencanto que hace mucha mella en la ciudadanía cuando se siente objeto del engaño y la mentira. Basta una sola acción.

Europa es el presente,¡no volverá el pasado!

Salvo mejor parecer

Baldo

4 comentarios:

Javier dijo...

A ver como consiguen convencer a la gente para que vote.

Es lo más importante, hacer ver que hay que votar.

Elena Seoane dijo...

Europa es clave para nuestro presente y futuro. Seamos conscientes, como españoles, de lo que nos jugamos en estas elecciones, y participemos con toda la ilusión y la responsabilidad de que seamos capaces, el futuro de nuestros hijos depende de nosotros.

Sara dijo...

Hay que votar para europa, depues puede ser tarde. Las cosas estan cambiando mucho y en europa va a estar nuestra vida diaria, cada vez mas

Jorge dijo...

El candidato de la derecha da miedo