02 junio 2009

91. Europa recibe la antorcha del cambio

Europa también debe sumarse a la llama del cambio que ha prendido en el mundo con el inicio del año. No es fácil.

La antorcha, ha de ir pasando de mano para que podamos modificar las equivocadas formas de hacer imperantes hasta ahora también en Europa, el modelo ha fracasado, no dejemos que nos sigan engañando los que se niegan a reconocer los nuevos tiempos. Nada ha de ser fácil, pero habrá respuesta definitivamente si somos muchos los que empujamos para hacerlo posible. Será difícil, sin ninguna duda

No debe apagarse la ilusión del radical cambio que la sociedad de EEUU de América ha iniciado para el mundo.

...Juntos llegamos a la meta, juntos le demostramos al país -y al resto del mundo- que el cambio es posible... (Barck Hussein Obama, 4 de noviembre de 2008)

La derecha lidera Europa, pero el modelo político de la Unión Europea, engloba en una misma familia a grupos ideológicos muy distantes, algunos incluso contrarios de plano a las libertades.

El debate sobre el posicionamiento ante Europa, es muy poco flexible, es así precisamente porque no ha habido una cultura europea real, a lo largo de muchos años.

Evidentemente se ha estado dejando para un tiempo mejor la participación de los políticos de los estados miembros de la Unión Europea, en el día a día, teniendo en cuenta las cuestiones de la Unión de una manera más directa. Es tanto así, como decir que aquí, entre nosotros, los españoles hacemos política territorial, se legisla y se discuten las cuestiones más cercanas en las Asambleas Legislativas de las Comunidades Autónomas, pero sin dejar de mirar a la política del ámbito general del Estado. La ciudadanía se ha acostumbrado a discernir con acierto los puntos de vista, desde la óptica del Estado o de la de su Comunidad.

En esa misma línea, nos ha faltado, hasta ahora, un hábito por el cual estemos atentos también cotidianamente, los de a pie, a la política, las decisiones y la normativa que emana de la Unión Europea, porque somos europeos y esas normas nos afectan.

Debemos conocer que, las normas que se dictan en los órganos de decisión de la Unión Europea, son de aplicación a nuestra vida diaria, por ello se hace necesario que hagamos uso de nuestra opinión, que pongamos en dichos órganos a quienes deben representar nuestros intereses, quienes habrán de tomar los remos para navegar en la difícil travesía del ilusionante cambio que se ha iniciado hace escasos meses en la mayor potencia del mundo, con ánimo e intencionalidad de contagiar a todos.

Los partidos más representativos en España presentan modelos contrapuestos sobre las libertades.

Jaime Mayor Oreja se centra en los valores, insiste en que los progresistas llaman derecho a lo que es un mal; reivindica la confianza, interpreta el pasado como empleo y el futuro como paro.

Juan Fernando Lopez Aguilar, dice ver oportunidades donde los conservadores ven dificultades, pide ser más fuertes en Europa, defiende la igualdad, la diversidad, trabajar juntos con una voz común.

Mientras tanto, los ciudadanos debemos saber como nos afecta esa distinta manera de ver las cosas en nuestra forma de vivir. Conocer que mayorías son necesarias en las cámaras europeas, acordes a nuestro modelo de convivencia.

¿Qué entienden los ciudadanos cuando se habla de la jornada de 65 horas?, ¿qué otras cuestiones flotan tras ese concepto de jornada laboral?.

Lo cierto, es que a punto ha estado Europa de legislar sobre un nuevo modelo de relaciones laborales que permitiría la posibilidad legal del "open out", pactos individuales, más allá de la jornada laboral máxima actualmente establecida en la Unión Europea de las 48 horas semanales. Una decisión de ese tipo supone mucho más que un cambio de duración del tiempo de trabajo, justo en tiempos que se estaban debatiendo reducciones tendentes hacia las 35 horas, aparece a modo de choque la oportunidad, que han visto los profesionales de la usura, para sumarse a la idea de una flexibilización del límite máximo de jornada llevándola al tope de la 65 semanales, en manos de la decisión individual de las partes. Un verdadero puntapié a los derechos colectivos.

La historia nos ha demostrado, a todos, que la reducción del tiempo de trabajo además de bienestar ha traído riqueza. Los trabajadores en el tiempo restante son consumidores. Puntos de vista y opiniones de contrario los hay sin duda, por ello, no debemos los ciudadanos descuidar ni este, ni ningún otro tema, sobre nuestros derechos más elementales. Votar a Europa es muy serio.

Salvo mejor parecer

Baldo

11 comentarios:

Alfonso Correa dijo...

El Partido Socialista debe reivindicar las causas comunes del socialimo europeo, la defensa de la jornada laboral de las 48 horas, como obtenga mayoría la derecha es posible que intente implantar,por mayoría, una jornada de hasta 65 horas, eso es lo que debería de reivindicar el PSOE para movilizar al ciudadano a que vote.

Pepe Velo dijo...

Hay que ver en Galicia, los de la derecha van como motos, recortando derechos. Pretenden congelar salarios. Cuando se meta con los laborales de la Xunta, se van a enterar, el Convenio Único puede sufrir un corte de pelo como hizo el guapo ese en Correos, que limitó muchos derechos adquiridos, comprando sindicalistas

Javi dijo...

Los populares españoles no son como la mayoría de los europeos, hay trampa, se ponen el mismo collar pero no es igual. Muchos partidos de la derecha moderna europea se parecen más al PSOE.

Laura dijo...

Mayor Oreja es más derecha, menos libertad

Jai me Torrado dijo...

Mayor Oreja utiliza coche oficial y escolta para ir a misa los domiugos que es un acto privado. Debería callarse porque en lugar de moscas en la boca le va a entrar un abejorro.

Jurgen Schmitt dijo...

Europa es muy importante, ya que se deciden muchos temas que nos afectan en el día a día. La gente no se lo toma como algo SERIO.

Rául Regueira dijo...

La izquierda europea y los socialistas reivindican la jornada laboral de 48 horas frente a la derecha europea que defiende, llamándola libertad de mercado, la jornada de 65 horas semanales, una vuelta atrás, al servilismo y esclavismo de los trabajadores, para ser un mero instrumento de enriquecimiento del empresario que especula con la salud, la familia, el salario, etc.

Francesco Bianco dijo...

Tenemos que tener en cuenta que el "monopolio postal" lo decide EUROPA, con sus directivas. Por lo tanto, debemos elegir bien a quién se va a votar; a la izquierda que cree en el servicio público o a la derecha que quiere privatizar TODO.

Jordán Figuerido dijo...

La derecha quisiera privatizarlo TODO, pero no por la familia,no por el bien común,no por la libertad,no por los derechos de todos sino por los derechos de unos pocos que a causa dse ser más ricos pueden acceder a más bienestar,mejor atención cuando enferman,mejor vivienda,mejores servicios. Y lo peor es que esa riqueza no se consigue por esfuerzo o méritos propios,sino a costa de los trabajadores reduciendo sus salarios,sus derechos asistenciales,precarizando su vida.No podemos volver al pasado de nuestros abuelos,ni tampoco permitir que quieran que acabemos trabajando en las condiciones de las familias de Taiwan,filipinos,africanos u otros países asiáticos en condiciones de esclavitud.

Antonio Sousa dijo...

Pepe Blanco debe decir claro y alto lo que pretende la derecha europea, algo tan claro como su intención de aumentar la jornada laboral hasta las 65 horas semanales, alegando que es un pacto entre las partes pero es que el empresario y el trabajador no están en igualdad de condiciones, el convenio necesita de la supervisión de los representantes, y la crisis no justifica que se tengan que perder derechos consolidados desde principios del siglo pasado.

Joan Capllonchs dijo...

En Europa se deciden más del 70% de decisiones que afectan a todos los miembros de la Unión. Mas que unas elecciones nacionales, estas en el volumen de directivas debemos darnos cuenta que el voto es más que obligado.