30 noviembre 2009

Les arrancaron la luz pero sus raices germinaron... eran 740 flores


- "Soy una margarita en un campo de margaritas" -pensaba la flor-. "Entre tantas otras, es imposible notar mi belleza".

Un ángel oyó lo que pensaba y le dijo:

- ¡Pero si tú eres muy hermosa!

- ¡Pero yo quiero ser única!


Para no oír más quejas, el ángel la llevó hasta la plaza de una ciudad.

Unos días después, el alcalde fue allí con un jardinero para reformar el lugar.

- Aquí no hay nada de interés. Cambiaremos la tierra y plantaremos geranios.

- ¡Un momento!
-gritó la margarita-. ¡Así que piensan matarme!

- Si hubiese más como tú, podríamos hacer una bella decoración -respondió el alcalde-. Pero es imposible encontrar margaritas en los alrededores, y tú, sola, no haces un jardín.

Y acto seguido arrancó la flor. (Paulo Coelho. Escritor brasileño)


740 hombres y mujeres fusilados, 740 flores del jardín.

El sábado 24 de Octubre, en Vigo se rindió homenaje a 740 fusilados el 27 de Agosto de 1936, ante los muros del Camposanto de Pereiró, cuyas vidas fueron segadas, arrancadas de raíz, 740 margaritas que quedaron sin voz, sin luz.

Algunos conocidos de todos, como Emilio Martinez Garrido, Alcalde socialista de Vigo; el diputado Antonio Bilbatúa Zubeldía; José Antela Conde, Alcalde de Lavadores; Enrique Heraclio Botana, fundador de la UGT; y los más desconocidos, anónimos para el mundo sepultados en una fosa común.

Pudieron acallar sus voces, pudieron arrancar las flores, pero lo que no pudieron es llevarse sus raíces que han crecido y dado nuevas flores. Porque, no han sido olvidados por sus amigos, ni por sus compañeros, ni por sus familiares, ni por sus madres.

Porque, no sólo no les importa no estar con las demás flores del jardín del cementerio sino que, prefieren que se les recuerde y se les visite en un jardín propio, porque son especiales, porque siguen germinando esperanza.

A todos aquellos cuya vida ha sido útil y generosa con los demás, a los hombres y mujeres de paz. En mi recuerdo ahora y siempre.          
                                         Escucha->   Las madres cansadas (Joan Baez)

Por Dolores Sánchez Monclova

13 comentarios:

los sociales dijo...

Me emociona leer, oir lo que has escrito porque me hace pensar que se sigue pensando en quienes murieron por pensar

Amelia dijo...

En quienes murieron por pensar y por buscar un mundo más justo, con mayor igualdad de oportunidades, en los que los hijos de los más humildes tuviesen acceso a una educación y a una sanidad de calidad, y en donde su talento no se perdiese por falta de medios económicos.

Ramón dijo...

Una de las mejores maneras de recordar, es pedir a quienes conocen o tienen medios que nos muestres temas historicos, para que conozcamos como eran las cosas en aquellos momentos.

Manolo dijo...

Me has hecho llorar muchacha, con lo burro y bruto que soy no he podido aguantarlo.

Carmen dijo...

La canción de Joan Baez es preciosa, no la había visto, deberías destacarla.

Ana dijo...

Un modo muy bello de mostrar ese feo episodio de la historia reciente, sin resolver

Antonio dijo...

Hay muchas cosas de la memoria historica que están sin resolver. Se deben poner las cosas en su sitio con respeto para que todos descansen como dice la bonita canción que has elegido para este artículo.

Me gusta lo que dices Dolores

Marga dijo...

Aunque ha sido un horror, es muy gratificante recordar estas cosas, sobre todo si se escribe con tanta ternura como lo has hecho tu

Alvaro dijo...

Ha habido tanta manipulación de la historia que a veces no nos damos cuenta de los casos que sucedieron en nuestro pueblo o nuestra ciudad.

Las guerras civiles son terribles y la postguerra a tenido que ser muy dura.

La muerte por pensar distinto o por defender la legitimidad es mucho más cruel

Agueda dijo...

La libertad de pensamiento y de expresión es un bien a proteger, tanto como la vida misma porque el hombre es cuerpo y mente.

Ismael dijo...

Mujeres y hombres que dieron su vida por defender la libertad de pensamiento.

Manuel dijo...

Hay que recordar a los que han dado su vida por una causa en positivo. Los que se tienen que avergonzar son sus verdugos.

Manuel dijo...

Hay que recordar a los que han dado su vida por una causa en positivo. Los que se tienen que avergonzar son sus verdugos.