19 febrero 2010

La figura de Pepe Blanco, Ministro de Fomento, es clave...


Todo va cogiendo un color y este está resultando ser sano, ello es así por más que algunos se empeñen en hacerlo ver todo negro, insalubre y perdido.

La oposición en su ánimo de mantener tensa la cuerda se ha metido en un callejón sin salida, sin mensaje cara a un compromiso con la solución de los problemas reales que vive el país, dando una imagen de tosca prepotencia que no es bien vista por los ciudadanos, incluso por los de derechas de toda la vida.

El problema de fondo que, desde este humilde lugar se viene manifestando con insistencia, no es otro que la lentitud con que lleva a cabo las medidas el Presidente del Gobierno.

Decía al acabar enero: "Las cuestiones internas del país, en momentos tan especiales de la negociación social, adolecen de cierta seriedad en lo que a los gobernantes se refiere, quienes se limitan a dar pinchazos, antes icluso, de que los interlocutores hagan sus planteamientos básicos, para iniciar el debate, entre los que serán en definitiva los destinatarios de la negociación. Un juego peligroso, que podría provocar un reacción no deseada con consecuencias nefastas para el partido que obstenta el liderazgo del Estado".

Dicho y hecho, la reacción ha sido rotunda; los ciudadanos no estan conformes con una ampliación de la edad de jubilación y mucho menos con la ampliación del período mínimo de cotización.

A los sindicatos mayoritarios, que han estado ciertamente dormidos durante un largo período, ahora, todavía se les ve lentos, no en plantar cara, que si lo están haciendo con mucha cordura y madurez, sino en el mensaje poco claro que están haciendo llegar a los trabajadores, temerosos estos ante una difícil situación que no acaba de mostrar su punto final, ante un panorama político lleno de incertidumbre en parte real, en parte provocada por la insolidaridad de cierto sector económico y, sobretodo, ante la nefasta posición adoptada por el Partido Popular que está queriendo trasmitir a la sociedad, la idea de que habrá de ser el Gobierno en solitario quién de una salida a la crisis económica, como si éste fuera el único causante de la misma. La táctica es errónea.

Mientras tanto, aunque lento, el Gobierno si va poniendo ladrillo sobre ladrillo para construir un resistente muro y eso no puede negarse.

La figura de Pepe Blanco, Ministro de Fomento, es clave en momentos en los que parte de la plantilla, con el Presidente al frente, debe estar pendiente también de los quehaceres en la Unión Europea y lo es, porque la ciudadanía empieza a considerarlo como persona grata al margen de su representación política y lo es, también, porque es el Vicesecretario General del Partido Socialista Obrero Español.

La criticada, no sin razón, Comisión para lograr un pacto de Estado contra la crisis, dejaría de serlo tanto, si fuera otro el ritmo, menos lento, más dinámico y claro, transparente.

Salvo mejor parecer

Baldo

10 comentarios:

Ester dijo...

Esta crisis sólo la superaremos si estamos todos apoyando, está claro que , por ahora el PP está actuando deshonestamente, no es lícito que espere que sea la crisis lo que se suba al poder y no su buena fe, que de ideas, proyectos, seguro que le sacaría más réditos políticos.

Rosa dijo...

No se si es clave Pepe Blanco pero lo que es cierto es que el Partido Popular no esta actuando bien

Javier dijo...

Los sindicatos grandes CCOO y UGT no hacen nada. Le están tomando el pelo a las trabajadoras y trabajadores.

En las empresas permiten todo tipo de abusos, pasan de la prevención de riesgos laborales y chupan mucho dinero

Laura dijo...

Pepe Blanco tiene abandonado Correos una empresa con mucho personal y que podría ser una solución para el empleo de muchas personas jubilando a otras.

Se ha olvidado de Correos o no sabe lo que pasa

Antonio dijo...

Son algo más que lentos, da la sensación de que no pueden con la responsabilidad que tienen.

Gabriel dijo...

Me gusta lo que dices, es muy fácil hacer crítica y machacar al Gobierno aprovechándose de la situacion económica que en gran parte viene de los excesos del Gobierno de Aznar y además hay que recordarle al Sindicato CCOO que menuda cara tienen pues han sido fieles con la política del Partido Popular y ahora quieren aparecer como gatos con las uñas fuera.

No engañan a nadie, son escoria.

Me gusta lo crítico que eres pero también el respeto que ofreces a quienes están haciendo las cosas de buena fe y sanamente.

Manuela dijo...

Y que pongan a funcionar el partido, no pueden tener a los afiliados y militantes sin acción.

Existen corrientes muy interesantes dentro del PSOE como IZQUIERDA SOCIALISTA que estan callados y deben hablar.

Pedro dijo...

Oir hablar a Rajoy produce dolor de estómago.

Esperanza dijo...

Oir a Rajoy produce dolor de estómago, de oídos y de vientre. ¡ hay que echarle valor !

Benito dijo...

Pepe Blanco o todo el Gobierno, han jugado a ver lo que pasa si decimos esto y con los sindicatos montar un simulacro de enfrentamiento. Les saltará en la cara a todos ellos, igual que el agua sobre el aceite