08 marzo 2010

Se recuerda a todas aquellas mujeres que ya no están

Cada 8 de marzo se conmemora, en el mundo, el día Internacional de la mujer, una fecha en la que se recuerda especialmente la luchas y reivindicaciones de tantas y tantas mujeres, por la igualdad de derechos que desde el siglo XIX venían demandando.

Son varias las circunstancias y no sólo una, aunque muy importante, como fue la lucha por el derecho al voto de la mujer (ya en el siglo XX), lo que conllevó a que participase, tímidamente, en ocupar cargos públicos.

Pero no se pueden obviar las manifestaciones desde finales del siglo XIX, principios del XX, de las mujeres que lucharon, desde sus puestos de trabajo, precarios, de jornadas interminables, en ambientes y condiciones de trabajo inhumanos. Que sufrieron presión y represión tanto por su comunidad próxima como por el colectivo de los responsables de los centros en los que trabajaban.

En la mayoría de los casos, fue su fuerza de voluntad y motivación la impulsora de sus luchas, así como sus principios de auto-reconocimiento como copartícipe de su contribución y sostenimiento de la familia, que en muchos casos, era el único.

La toma de conciencia de su condición de mujer-trabajadora, parte importante del núcleo familiar y social, trajo como consecuencia paulatinamente el carácter y la toma de conciencia de derechos sociales, laborales, cívicos y económicos, así como una mayor autonomía de acción y de opinión, y la independencia de movimientos de muchos colectivos feministas y de otros movimientos y asociaciones de mujeres, básicamente, reivindicadores de causas y de los derechos femeninos de todas las nacionalidades y pueblos.

Muchas mujeres trabajadoras llegaron al límite, incluso, de dar su vida, en su lucha, para que se diesen los cambios y las actitudes en la sociedad en la que vivían, y los cambios legales llegaron poco a poco, no siempre a la par de los cambios de pensamiento. Es un cambio lento, consecuencia de esa lentitud en ir cambiando actitudes sociales, modos y costumbres.

El 8 de marzo es un día para felicitarnos todos, hombres y mujeres, mujeres y hombres, por los logros conseguidos. Como trabajadores y trabajadoras, como esposos y esposas, como compañeros y compañeras, como padres, como madres, como hijos y como hijas. Como miembros de comunidades y pueblos, donde, tanto hombres como mujeres construyen su hábitat.

Y debemos conmemorar esta fecha porque, se recuerda a todas aquellas mujeres que ya no están pero, que han dejado su huella en nuestra sociedad y porque nos recuerda, que todavía hoy, en muchas ciudades, en muchos países, aún hoy, la mujer vive en condiciones infrahumanas con respecto al hombre, donde sólo tiene deberes con su comunidad, donde sus derechos como ser humano son pisoteados todos los días, donde se vulneran sus derechos sociales. Donde trabaja, cuida de la casa, de sus hijos, sin derechos, sin reconocimientos y sin premios.

Son esas mujeres y niñas de hoy, por las que hay que seguir luchando cada día, en tanto se siguen dando tratos injustos y vejatorios contra ellas.

Como celebración, el sentido que tiene el 8 de marzo de cada año, ha de ser una constante en nuestro quehacer de todos los días.

Para que todos los días, de todos los hombres y mujeres de bien, sean 8 de marzo.

Por Dolores Sánchez Monclova

11 comentarios:

Mari dijo...

Dolores has acertado en la hora. Tu sabes bien lo que es trabajar y cuidar la casa, los niños y otros especimenes sin nombre

Javier dijo...

Muchos aceptan lo de la mujer porque vende más pero no creen, disimulan

Elena dijo...

Lo hemos puesto en pantalla grande en el salón de actos y lo está leyendo mucha gente. Queda muy bonito.

Marisa dijo...

Tengo que conocerte, me están hablando de ti ahora mismo, que leo en una pantalla muy grande tu artículo, lo han conectado desde el ordenador y dicen de ti que silenciosamente infundes ánimo y fuerza, justo lo que esta haciendo falta.

Alfonso dijo...

La sociedad actual debe entenderse como un todo, sin distingos entre hombres y mujeres. Desgraciadamente quedan muchos lugares en situación lamentable; hace unos días se veía la sumisión de una mujer en un hogar en Irak. Todo está por hacer

Inés dijo...

volvamos la mirada a aquellos hombres que no se quedaron delante ni se pusieron detrás, sino que caminan a nuestro lado. ¡gracias a todos ellos!

Margarita dijo...

En más de medio mundo se sigue machacando a las mujeres. En Africa todavía están en la Edad Media, en Asia son vejadas y millones de niñas no conocen la infancia. Son víctimas de violencia sexual y explotación laboral.

Belén dijo...

Hoy para mi también es 8 de marzo y lo seguirá siendo mañana porque mientras exista el más mínimo resquicio de discriminación, seguirá siendo necesario el 8 de marzo diario.

Dolores es cierto que tienes el arte de dar un mensaje muy alto, a gritos, aunque tu aparezcas silenciosa

Laura dijo...

Es muy importante recordar a las que no están

Manuel dijo...

Me gusta este blog, tiene un algo especial

Salvador de Madariaga. dijo...

"Amiga"- Margarita- sé que has pasado momentos malos, de violencia de género.La vida es una continua lucha de obstaculos, sabes muy bien lo que nos tocó en su momento luchar juntos pero la falta de comunicación, confianza hizo que nuestros caminos se separasen mucho tiempo. El tiempo y la casualidad nos hizo volver a encontrarnos en una "nueva comunicación".Las cosas no han cambiado mucho con los años pero los ideales de entrega a una lucha de derechos siguen ahí, en continua revindicación.Algunos, los siempre oportunistas, quieren autoproclamarse como los únicos luchadores de esos derechos.Nosotros sabemos quien ha estado ahí luchando y quienes nos han dado la espalda, que casualmente son los mismo que se apuntan al "caballo ganador".