25 marzo 2010

Vigo, cooperante y solidario

Ayer asistí como miembro del Consello de Cooperación y Solidaridad Internacional municipal, a una reunión que me ha parecido muy interesante. Con pocos medios humanos y mucha determinación, estas asociaciones y ONGs trabajan con ilusión a pesar de que las ayudas nunca son lo suficientemente generosas para cubrir la infinidad de necesidades que a ellos les gustaría, que serían por supuesto todas las que existen. Hombres y mujeres, jóvenes la mayoría que con ilusión, constancia y trabajo hacen que tengamos que apoyarlos y valoremos la labor de presente y de futuro que tienen por delante.

Pero dependen de presupuestos y los que hay son limitados porque es cierto que las necesidades siempre son más y de muchos, que  los medios materiales de los que disponen los ayuntamientos no son enormes, que han de distribuírse lo más razonable posible en función de las necesidades de la comunidad y de los ciudadanos que la componen.

Aun así es importante que, desde la Administración local viguesa se pone el granito de arena para que se puedan desarrollar proyectos de ayuda tanto para estas organizaciones, como para paliar en la medida de lo posible tragedias extraordinarias, como ha sido la de Haití, con una ayuda humanitaria que supone un esfuerzo encomiable y que se une a todas las ayudas  de Gobiernos nacionales y de Organizaciones No Gubernamentales.

Es un deseo de todos, administrados y administradores, el poder colaborar en mayor medida, pero lo más importante es responder puntualmente cuando surgen situaciones de emergencia, extraordinarias e imprevisibles, aunando esfuerzos con el resto de la colectividad internacional. Para todas las demás circunstancias, que también requieren nuestra atención, ha de estar el trabajo diario y el compromiso de todos, ciudadanos y organizaciones cooperantes.

Las diferentes Asociaciones de cooperación solidaria y ONGs de la ciudad de Vigo, deberían hacer un esfuerzo común por un proyecto que promocione la sensibilidad ciudadana por las causas solidarias.

Es bien cierto que " la unión hace la fuerza " y esa unión puede potenciar lo que, individualmente, es más díficil de lograr, que es la movilización, la concienciación de los problemas, dificultades, limitaciones de otras personas en condiciones discriminatorias, precarias, de pobreza, de misería, de enfermedad, etcétera. En países, donde las medios de vida o subsistencia son precarios o inexistentes.

No quiere decir que con ello se pìerda el sentido para el que han sido creadas, individualmente, cada ONG, al contrario cada cual mantiene intacta su naturaleza y su fin.

Pero en las actuales circunstancias, tanto de falta de manifestaciones ciudadanas, de voces que se expresen con clamor por las causas sociales, que las reclamen y las defiendan, y, dado que,  las condiciones de cientos de millones de personas han sufrido un grave empeoramiento por la crisis, creo que sería un buen momento en nuestra ciudad, Vigo, para, desde una unión de fuerzas, estimular algo que está adormecido en el sentir del ciudadano, distraído por el relativo bienestar en el que se desenvuelve  en esta sociedad del desarrollo, y a pesar de que la crisis está afectando a muchas familias.

Pero está demostrado que las campañas cuando conectan  con esa parte generosa y humana que todos tenemos, son capaces de que se muevan montañas, sólo hay que saber tocar esa fibra con la melodía adecuada.

El Fondo está claro, para todas las ONGs se llama solidaridad, compromiso con las causas, no sólo para que mejoren , hay que paliarlas, crear las condiciones estables y duraderas de cambio. Erradicando la raíz  de los problemas y cambiando a mejor, a normalidad, los ambientes y las estructuras. Haciéndolas sostenibles y sin afectar al hábitat natural, abriendo caminos.

Y para ello hace falta encontrar las formas, los medios humanos y económicos adecuados.

Es posible, si sabemos comunicar el mensaje, que el ciudadano lo entienda, se implique, llegando a compromisos en la medida de sus posibilidades.

Y, por otra parte con el compromiso del resto de la sociedad, tanto de entidades, ayuntamientos, centros culturales, institutos económicos, gobiernos, y, todos aquellos organismos relevantes, que con mayor esfuerzo y responsabilidad en el ámbito social y económico, tienen la posibilidad, certera, de influir positivamente tanto en la sensibilización como en los proyectos.

No se trata de dar lo que nos sobra, tenemos que participar, aportar ideas, colaborar compartiendo tiempo y esfuerzo si es posible, arrimando el hombro. El ciudadano en su ámbito de cercanía, cooperando con aquellas asociaciones, en las que, con diferentes medios, posibilitan la participación en sus proyectos.

En una sociedad, como es la nuestra, donde el individualismo ha ido creciendo en detrimento de lo social, del bien común, hay que recuperar la ilusión, el trabajo cooperativo, la lucha por la justicia. Y ser la voz de los sin voz.

Y, creo que nuestros jóvenes, tienen una labor por delante muy digna, tenemos jóvenes que se implican, que con su motivación y esfuerzo hacen que las cosas cambien, para mejor. Que son la voz de los abandonados, sin esperanzas. Nuestros jóvenes son su voz, sus manos y sus corazones.

Porque merece la pena, un mundo más solidario.

Por Dolores Sánchez Monclova

7 comentarios:

Rebeca dijo...

Sería positivo que se hiciese ese proyecto único de sensibilización aportando ideas, que no tienen porque suponer un alto coste, en tiempos de crisis, se agudiza la imaginación.

Marina dijo...

Es posible que los ciudadanos reaccionemos si nos dan oportunidad, creo que la educación es básica también para ser comprometido desde la juventud.

Alberto dijo...

Si educamos a nuestros hijos en principios de solidaridad y consideración para con los demás, en respeto al medio ambiente y en el recilaje ecológico,en que sean costumbres, el día de mañana será habitual en sus vidas y además educarán a sus hijos de la misma manera, es una cadena.

Pedro dijo...

Participar es cuestión de ponerse de acuerdo. Hablarlo con los amigos y empezar a contactar con alguna organización

Mª José dijo...

También es cierto que no hay una dinámica popular de cooperación con las asociaciones ciudadanas implicadas en temas de ayuda y solidaridad. No se les da suficiente divulgación.

Mª José dijo...

Hay poca cultura de solidaridad, y el consumismo ha llevado al individualismo, comparten más los que menos tienen.

Alberto dijo...

Si y algunos políticos socialistas que están en ayuntamientos, pasan mucho y quieren aparentar lo contrario.