09 junio 2010

La crisis la venceremos entre todos.

El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones (Winston Churchill);  esta frase podría venir muy bien para la actual situación política.

Con más de cuatro millones de parados, con una situación económico-social que va remontando lentamente. El panorama que está creando el recorte de gasto público, con medidas de ajuste presupuestario que van a afectar principalmente a los funcionarios públicos y a los pensionistas. Medidas drásticas, que sabemos, se han tenido que adoptar, impuestas por las Directivas europeas y el Fondo Monetario Internacional y, que han provocado sinsabores en los ciudadanos, que no logran entender que el coste de la crisis, que ellos no han provocado, tenga que repercutir, en mayor o en menor medida, en las arcas de las economías más modestas.

Si bien es cierto que los funcionarios públicos tienen una estabilidad laboral, determinada por la fijeza en el empleo, también es bien cierto, que en los niveles más bajos de la escala funcionarial, los salarios no superan  los índices de muchos trabajadores laborales. Son los "obreros de la función pública", conserjes, celadores, cuidadores, auxiliares, policías, camineros, bomberos, forestales, etcétera. Por lo que, no es lo mismo en un ajuste a la baja del salario, una reducción alta para un puesto de nivel superior, que un porcentaje que puede parecer suave para el pequeño funcionario que tenga una renta baja de por sí (aunque el ajuste sea progresivo en función de los ingresos) y, en muchos casos por una prestación técnica y/o asistencial, donde la calidad del trato humano es un valor añadido incuestionable y de díficil cuantificación económica.

Entendemos que, el funcionario tiene un trabajo fijo y que un pensionista tiene su pensión mensual garantizada, afortunadamente. Pero ello no es óbice para que se les imponga o se les pida un sacrificio, sino que en paralelo es necesario que se adopten otras medidas de ajuste del gasto público, sobre todo de los ingresos públicos.

Ahora toca la reflexión de todos, gobernantes y gobernados, de los ciudadanos españoles, en su inmensa mayoría trabajadores, que temen perder las virtudes del Estado del Bienestar, que hemos ido adquiriendo en democracia.

Desde la madurez y desde la reflexión, los españoles podemos entender que se nos diga que "arrimemos el hombro", pero han de ser los hombros de todos, ciudadanos y ciudadanas de este país, hay que explicarlo y, sobre todo, hay que aplicarlo, bien. Con claridad, con mesura y con sentido de la justicia.

Habremos de ser  "al mismo tiempo todos", como dice el slogan "de esta crisis saldremos entre todos". Para eso es necesario adoptar medidas que estimulen y dinamicen la Administración Pública, vía ingresos tanto de las rentas del trabajo, en función de la capacidad económica de las rentas más altas como de las rentas de capital.

Por una reposición del Impuesto sobre el Patrimonio, por el aumento de los ingresos fiscales adicionales y por la reforma del sistema financiero, con la imposición de nuevas reglas para su control. Así como, reordenar y simplificar el sector público, no mermando la estructura que sostiene las garantías públicas en materia de salud, educación, vivienda. Pero sí, revisando aquellas inversiones que puedan ser susceptibles de ralentizarse o de suprimirse, y también racionalizar con criterios de austeridad, aquellos servicios y complementos adicionales, que no sean estrictamente necesarios para el buen funcionamiento y que, están a disposición del personal de Alta Dirección, ejecutivos de la Administración Pública Central y de las Autonomías.

El sector público, necesita una profunda reestructuración en aras de un mejor y mayor servicio a los ciudadanos y mejorar su rendimiento/coste.

Pero, no entendemos la actitud oportunista y electoralista del Partido Popular, en una situación de crisis tan preocupante que necesita el apoyo al Gobierno y al país, "de todos", con responsabilidad y amplitud de miras, porque hay que generar confianza en los mercados internacionales.

Ya llegará el momento de discutir, de consensuar, o de renovar. Los ciudadanos deciden.

Porque, como país no podemos dar imagen de divididos fuera, aunque tengamos que exigir a nuestros gobernantes dentro.

En democracia, el gobierno es del pueblo, y ese pueblo inteligente, es quien espera que nuestros gobernantes actúen con coherencia y con decisión.

Por Dolores Sánchez Monclova

12 comentarios:

Gabriel dijo...

Todos, todos

Pili dijo...

El PSOE puede hacerlo mejor y debe exigir a los gobernantes que se miren al partido que hagan uso de la fuerza de sus bases. El Partido Popular está haciendo ante el mundo el papel de depredador, a costa de los ciudadanos de su propio pais

Celia dijo...

Y que está haciendo el sr. Aznar en los foros Internacionales,es una verguenza,es incapaz de estar a la altura con su país.

Oscar dijo...

Va a hacer falta mucha buena voluntad para que se llegue a un acuerdo por la reforma laboral, sobre todo por parte de los sindicatos, porque la patronal no quiere dar su brazo a torcer bajo ningún concepto, y ahora quiere que se extienda el ajuste de los funcionarios a los trabajadores, y se baje el SMI.

Pedro dijo...

Zapatero tiene muchos problemas y los ciudadanos entienden casi todo menos las injusticias.

El silencio actual es muy peligroso cuando la gente está más o menos callada, algo pasará y será en las urnas

Luis dijo...

Mira de momento han tomado medidas para que paguen la crisis los que menos tienen y quienes también padecen la incompetencia de gestión de las administraciones, porque los funcionarios son dirigidos por el gobierno.

La imagen que se vende de los funcionarios es la mala imagen del gobierno que manda en cada momento.

Los funcionarios no han salido a la calle y eso no es bueno para los sindicatos pero es mucho peor para el gobierno y para el PSOE

Pablo M. dijo...

Yo creo que si hay cambio de Gobierno con gente de peso, más del partido, más del PSOE, más técnica, si se adoptan medidas de ajuste más coherentes, y se reducen las inversiones en obra pública, que no genera productividad. Y además se empiezan a modificar y a sentar las pautas que estimulen la tecnología y la innovación emprendedora, sólo entonces sería posible que este gobierno remontase y con ello. nuestro país.

Amparo dijo...

A ver como nos conducen

Amelia dijo...

Es bueno saber que el Presidente está reflexionando.

Alfonso dijo...

Zapatero debería de escuchar más a los especialistas,tiene mucha gente aduladora a su alrededor,que si le va mal ni lo van a apoyar,solo esperan a que reflote para aparecer en la foto.Esto recuerda a lo que le pasó a Alfonso XIII cuando se fue al exilio,solo quedaron en el palacio para despedirlo los empleados del servicio,todos los amigotes y aristocratas desaparecieron.Zapatero debe escuchar a los de su partido,que critican para mejorar y construir,hay que saber aceptar la critica,un padre y una madre también critican para que su hijo tenga los pies en la tierra,y se corrija,pero cuando le vienen los problemas ambos progenitores le apoyan y le ayudan,eso es lealtad

Juan José dijo...

Es cierto que el PP no ha estado a la altura, pero no se puede vivir siempre de esa renta, el Gobierno tiene que ponerse las pilas y cambiar, hacer cosas. Si hay tropecientos asesores y estos no valen y ya lo han demostrado, a su casa y a poner otros, a lo mejor no hacen falta tantos, será más cuestión de calidad y no de cantidad.

Servando dijo...

El PP no tiene ni idea de como salir de la crisis, a la Banca no la tocaría, contentaría a la patronal, congelaría las pensiones, despido libre para los trabajadores, sanidad privada que solo pueden pagar los ricos. Pero claro todo esto NO LO PUEDEN DECIR, lo que dicen es que ellos tienen las soluciones para salir de la crisis, pero no las exponen ni colaboran, porque lo que ellos quieren es llegar al poder a toda costa.