26 julio 2008

32. La autoridad laboral, dispone de primera mano de un instrumento fundamental

Casi todos hemos sido, sin duda, testigos de situaciones rocambolescas de alguna Administración Pública, declarándose incompetente, dilatando un expediente, silenciando o traspapelando documentos. En alguna ocasión, al verse comprometida -cierta Administración Pública-, lejos de afrontar la situación, opta por dar vueltas a un asunto sin importarle las repercusiones para un administrado y consecuentemente para todos los demás administrados.

En los últimos tiempos, está de moda todo lo referente a la normativa de Prevención de Riesgos Laborales y lo está, lamentablemente, en base a la cantidad de muertes que se vienen produciendo en el trabajo, un gran número de ellas evitables, como vienen poniendo de manifiesto las organizaciones sindicales y las propias investigaciones posteriores de las autoridades. Decir que una muerte ha podido ser evitada, debe hacernos reflexionar.

Nos congratulábamos hace muy poco, por el fuerte compromiso de la autoridades de la Xunta de Galicia en materia de salud laboral. (ver)

La noticia de la muerte de trabajadores, opera como alarma ante la sociedad de los incumplimientos empresariales en materia de prevención de riesgos laborales; pero también nos deja un mal sabor de boca y una especial duda al preguntarnos ¿qué están haciendo, realmente las administraciones al respecto?. Es muy importante destacar que al lado de la muerte, existe un número importantísimo de accidentes y enfermedades profesionales, provocados por incumplimientos en la materia, que son sin ninguna duda denunciados con asiduidad. Denuncias que se efectúan ante el propio empresario, cuando no cumple las normas básicas, cuando tiene a trabajadores con patología conocida realizando trabajo en un puesto inadecuado a sus condiciones físicas, cuando dispone que un discapacitado haga funciones de carga y descarga en condiciones peligrosas, cuando no pone los medios y hace caso omiso a las reiteradas advertencias.

La Autoridad Laboral, que lo es mayoritariamente la de la Comunidad Autónoma al haber sido transferidas tales competencias, aunque no lo parezca, dispone de primera mano de un instrumento fundamental que viene establecido en el artículo 23 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, este precepto impone al empresario el deber de elaborar y conservar a disposición de la Autoridad Laboral una serie muy importante de documentos, la falta de los cuales deja patente y claro que existe un incumplimiento de las normas sobre prevención de riesgos laborales. La exigencia por la Autoridad Laboral de tal documentación ante la más mínima denuncia, habrá de dar lugar a una intervención directa y concienzuda en persecución del obligado cumplimiento de la Ley, sin necesidad de esperar a que algo suceda.

La actuación de la Autoridad Laboral habrá de hacerse con inmediatez, ante cualquier incumplimiento, por nimio que resulte, de cualquier empresa privada o pública, incluso con más ahínco si se trata de una empresa del Estado, la ciudadanía sabrá agradecerlo por darse un buen ejemplo, lo contrario debe hacernos pensar mucho como ciudadanos.

Salvo mejor parecer

Baldo

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Es increíble que sigan ocurriendo sucesos de estqa índole en este país. Y que una gran parte de ellos se den en el sector público o en subcontrataciones del mismo. El dónde están los más de 1.500 efectivos de la Inspección de Trabajo y de Seguridad Social y el qué hacen es el cuarto misterio de la religión además de la Santísima Trinidad. Además del quinto que es la inexplicable impunidad de la que gozan y disfrutan

Anónimo dijo...

La Consellería de Traballo en Galicia está funcionando PM, si sigue así se notarán los cambios, huele a fresco

Anónimo dijo...

Si piden los documentos, pueden comprobar que las empresas cumplen. Si no cumplen sancionar y evitar muertes, accidentes y tomaduras de pelo...

Anónimo dijo...

El Conselleiro Varela, está en peligro si no toma decisiones laborales de peso, ahora. Justito

Anónimo dijo...

Podría hacerse un control sobre quienes tienen que controlar; haciendo un seguimiento de la marcha de los expedientes. Si se quiere puede hacerse y no resulta caro, ni complicado